Recuerdos de un ayer

Recuerdos de un ayerMe vais a permitir una vez más que os incluya otro de mis fotomontajes del antes y el después aún pudiendo correr peligro de que os canséis de mí. Pero tenía que recordar esa foto de hace cuatro años.

En la imagen de la izquierda podemos ver al antiguo Dani. Esa foto me la hice dos días después de empezar este duro y maravilloso camino de la vida sana. Hoy soy el que aparece a la derecha. Han pasado ya cuatro años y quince días desde el comienzo del camino y hoy he vuelto a vivir aquello como la primera vez.

He salido a correr como aquellos días. He vuelto al principio de la ruta que hacía cuando tenía esa enorme barriga que se deja ver en la foto. La diferencia es que, en lugar de 40 minutos, he estado 1 hora y 25 minutos y que no he dejado de correr en ningún instante. He vuelto a comenzar la ruta desde lo alto del cerro que tengo frente a mi casa.

Estar ahí arriba me ha traído gratos recuerdos: he podido volver a sentir en mi piel lo que pasaba por mi mente aquellos días. He podido volver a revivir el comienzo de toda esta historia, una historia por la que lo he abandonado todo y por la que estoy luchando como una bestia.

Volver a ponerme las zapatillas para salir a correr ha sido algo especial para mí. Volver a retroceder cuatro años en el tiempo para analizar todo lo vivido y todo lo que llevo ganado. Hoy, en lo alto de ese cerro, me he dado cuenta más que nunca que estoy hecho para esto y que no me voy a dejar ganar por muy duro que sea el camino.

He tenido una semana horrible y he llegado a la conclusión de que es en vano decir ciertas cosas porque la mente va por libre la mayor parte de las veces. Los pensamientos positivos aparecen cuando los estimulamos nosotros y no intentando engañar a la mente. Tenemos que ser nosotros los que estimulemos nuestra mente, los que la exploremos y los que aprendamos a resolver esos problemas. Intentar creer que podemos elegirlo es engañarnos; solo podemos modificar los acontecimientos.

Eso es lo que hoy he hecho al ponerme de nuevo esas zapatillas de deporte. Estimular mi cabeza, decirle que la forma de arreglar las cosas que no funcionan es seguir hacia adelante. No podemos elegir nuestro estado de ánimo pero sí que podemos cambiarlo cuando las cosas están jodidas. Yo hoy he cambiado el sentido de esta última semana.

Hoy he vuelto al inicio del camino. Necesitaba recordar por qué estoy en él. Necesitaba pensar que existe la forma de abordarlo. Y aunque mi mente siga pensando a veces que no se puede, porque es inevitable que lo haga, yo seguiré aprendiendo a cambiar esa forma de pensar. Me da igual lo que intente demostrarme la mente porque yo soy capaz de cambiar las cosas, de llegar al origen y de seguir modificando aquello que no me gusta de mí. Yo sé de qué estoy hecho.

Alguna vez os he enseñado este vídeo. No sé si aquí o en alguna red social, pero hoy vuelvo a hacerlo. Esto es de lo que estoy hecho. Este es el reflejo de mi realidad. Esto es lo que se encuentra al final del camino.

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2 respuestas a Recuerdos de un ayer

  1. Iván (el bola) dijo:

    Buenísimo Dani. Recuerdos tío a ver si nos vemos, un abrazo

  2. Me encanta!! Muy buen post

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