Cuando el cine bien hecho te toca el corazón

Cartel de 'La Voz Dormida'Cuando recuerdo a los ‘indignados’ decir que vivimos sin democracia lo primero en lo que pienso es en la época en la que un tirano planeaba sobre la vida de todos nosotros, cuando ese individuo privaba la libertad del pueblo, cuando ese asesino se quitó de encima a todos aquellos que no pensaban como la mayoría. Cuando les veo gritar y decir que no existe una democracia real y luego veo películas como la de Benito Zambrano se me revuelven las tripas con la sola insinuación de que estamos viviendo algo parecido a eso.

Y es que la Guerra Civil fue un acontecimiento con terribles consecuencias para todos. Un acto bárbaro en el que hubo vencedores y vencidos en ambos frentes y donde los que salieron perdieron fueron los que no tuvieron culpa de nada. Aquellos que nada tuvieron que ver con la guerra. Y de eso trata La Voz Dormida, el último film de Zambrano, basado en la novela homónima de Dulce Chacón, novela que a su vez se basa en los testimonios de unos personajes que sí vivieron los hechos que en esta historia se relatan.

La película muestra la sicología de Pepita, una joven que debe rehacer su vida tras la Guerra Civil asumiendo que solamente le queda en el mundo su hermana Tensi, presa y embarazada en la cárcel de mujeres de Ventas. Y es que la inocencia de Pepita es la base de la película. En solo un par de minutos viéndola, la gran interpretación de María León hace que parezca que conoces al personaje de toda la vida. De hecho, en algunos momentos del film, León interpreta tan brillantemente el sufrimiento que parece que tú mismo estás viviendo esos terribles hechos que durante años estuvieron sufriendo los más inocentes de toda esta historia: gentes sin ideologías que fueron víctimas de una venganza, mujeres incultas que fueron manipuladas por un gobierno tirano y sediento de sangre, niños que eran separados de sus madres al nacer cuando estas eran asesinadas por su forma de pensar y cerdos hipócritas que se aprovechaban de la situación para sobrevivir con el peso de sus conciencias.

No es una nueva película sobre la posguerra y el régimen. No. Sería muy injusto meterla en el mismo saco, puesto que su puesta en escena y su originalísimo guion consiguen que la película irrumpa sin barreras en tu corazón hasta el punto de hacer recordar a los españoles qué sucedió en épocas pasadas para evitar que simplemente nos olvidemos de ello al pasar página.

Lo mejor de la historia es la magnífica interpretación de las dos actrices principales: María León, que demuestra una naturalidad casi innata; e Inma Cuesta, brillante en el momento en el que canta a capella la nana de la Hierbabuena. Y es que esta película es otra de las imprescindibles de nuestro cine. Una historia que refleja en la voz de Pepita las voces de millones de mujeres que tuvieron que vivir años así. Mujeres que tuvieron que callarse sus pensamientos, sus rezos y sus lloros para que no se interpusieran en el camino de la nueva España. Unas voces que fueron acalladas para siempre. Unas voces que prefirieron quedarse dormidas ante semejante barbaridad.

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Una respuesta a Cuando el cine bien hecho te toca el corazón

  1. Jorge dijo:

    Estoy deseando ir a verla. Es una historia muy conocida por aquí, la protagonista de un aldea pequeñita muy cercana. A ver si el próximo fin de semana puedo ir a verla.

    …Y es que además, me encanta Miryam Gallego 😛

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