El ojete y “El árbol de la vida”

Por petición popular (que sabéis que os hago mucho caso), me pidieron que hablara sobre una cosa que siempre tengo en mi boca (qué mal suena esto): el ojete. Siempre me oiréis decir frases como “estoy hasta el ojete”, “me voy a poner hasta el ojete”, “me suda el ojete” o “me toca el ojete”.

Por eso mismo, tenía pensado escribir una entrada sobre el ojete. Incluso empecé a recopilar todos los sinónimos que se utilizan para hablar del santo orificio, nuestro amigo: ojete, cacas, ohio, chocla, foyardera, ojaldre, el chiquitico, el agujero negro,… Podría no parar.

Pero qué ha pasado. Pues que he decidido fusionar la entrada del culo con la crítica de una película que también es un culo: El árbol de la vida. Desde aquí os pido a todos fervientemente que no la veáis. Estamos en plena época de crisis económica y no estamos como para perder el tiempo y el poco dinero que tenemos viendo semejante bodrio. Tampoco voy a haceros una gran crítica porque me dormí a los quince minutos de película y permanecí en ese estado durante las dos horas de emisión. Pero no me dormí por aburrimiento (que también) sino porque decidí que era el momento de aprovechar para dormir la siesta.

De lo poco que pude ver en la película, se deduce que es un trauma infantil del director. Una especie de paranoia que ha decidido enseñar a todo el mundo. Una falta de respeto al espectador que se sienta a ver una película que ni siquiera se puede calificar como tal porque no tiene un planteamiento, un nudo ni un desenlace, elementos básicos para cualquier historia.

La película empieza con una cita bíblica sobre Job, primer anuncio de que vas a ver un truño. Después comienza una historia muy lenta de una familia católica que da bastante regomello ver. Y por último, para mí, comienzas a ver una serie de imágenes intercaladas con frases sueltas sin sentido dirigidas a dios o a alguna especie de presencia mística. Decidí quitarme las zapatillas, acurrucarme en la butaca y comenzar a dormir cuando vi aparecer el primer dinosaurio. Eso después de ver fusiones de células multiplicadas 10 millones de veces, asteroides chocando contra la Tierra, casas ardiendo y los anillos de Neptuno.

En mitad de la película, me cambié de posición un par de veces y logré ver algunas secuencias que no sé si son de la película o eran sueños míos (probablemente sean de la película): una mujer dando de beber agua a presos que trasladaban a algún sitio y un chico pegándole un tiro en el dedo a su hermano pequeño. No sé…

El caso es que recordaré el nombre de Terrence Malick, el director, para apuntarlo en mi lista negra de directores de cine, teatro y televisión, junto a Tomaž Pandur, entre otros.

Pero como yo no me explico bien o muchos pensáis que soy un exagerado, os dejo esta crítica de la web FilmAffinity para que os fiéis más y no vayáis al cine.

Por último, quiero volver a perder los papeles, que para eso es mi blog y en las normas tengo puesto que no está permitido cuestionar lo que escribo. Carlos Boyero es un absoluto gilipollas. Y lo repetiré hasta la saciedad: ¡¡GILIPOLLAS!! ¿Cómo puede decir este individuo que “El árbol de la vida es una película excelente” y criticar La piel que habito de una forma tan destructiva cuando es una maravilla y una obra de arte con todas las de la ley? Por lo menos, me llevo algo bueno de las críticas de este cretino: cada vez que diga que una película es buena, me quedaré en casa; cuando diga que es mala, iré corriendo a verla. ¡He dicho!

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8 respuestas a El ojete y “El árbol de la vida”

  1. Redeker dijo:

    Malick es un cineasta con preocupaciones morales, estéticas y esenciales sobre el Cine. Es una personalidad de la altura de Ceylan. Bergman, Bresson, Haneke, Angelopoulos, Sokurov o Tarkovsky. Puede gustar más o gustar menos su Cine, pero me parece una falta de respeto, sensibilidad y cultura, referirse a una película seria en estos términos. A mí no me gusta especialmente Godard, por ejemplo, pero jamás le menospreciaría.

    Y, por favor, ¿que una película no tenga ‘introducción, nudo y desenlace’ es un problema? Hay cientos, miles de películas alejadas de esos patrones básicos de narración (que yo buscaría en las obras maestras de Wilder o Lubitsch, por ejemplo, no en una película autoral o experimental). La narración, en el Arte, es una posibilidad; la emoción puede estar contenida en la misma forma, como en la pintura, como en la música. Escapemos ya de esa noción de entretenimiento ligero y vacío que nos ha inculcado el cine de espectáculo, para muerte de nuestra sensibilidad.

    El cine es imagen; ante todo, imagen. Mientras haya imagen, hay Cine. Yo, por mi parte, lloré de emoción viendo ‘El árbol de la vida’.

    Detrás de una película hay esfuerzo, hay dedicación y compromiso, como detrás de cualquier novela, por poco que nos guste. Por favor, evitemos, en la medida de lo posible, ofuscarnos demasiado con algo que, en realidad, es un regalo.

  2. elsita72 dijo:

    Esto es como el traje del emperador, o el libro ” arte ” de Yasmina Reza. La diferencia es que a estas alturas a pocos nos importa que algún pseudo intelectual nos llamen ” superficiales” y lindezas por el estilo. Es un bodrio de película, es una tomadura de pelo …. pero siempre habrá quien se quede mirando un cuadro en blanco y le encuentre la parte artística.

  3. Iñaki dijo:

    Seguro que a Vds. les encantóTorrente 3, la última de Silvester Stallone que no sé ni quiero saber ni como se llama. Se han equivocado Vds. de espectáculo. La lucha libre, el canódromo…etc serían mejores pasatimpos para quienes solo ven lo que les enseñan explícitamente y no les hace pensar. No piensen, no sientan, existan y ya está que ya tienen suficiente.

    • Alberto dijo:

      A mí me gustó El Árbol de la Vida… y también me gustó Torrente. La 3 es verdad que es la peor, pero las dos primeras son geniales.
      De todos modos, profundo y bueno por un lado, y superficial y malo por otro, no son necesariamente sinónimos, excepto para los pedantes.

  4. Pingback: Las estadísticas de 2011 | La Habitación de Daniel

  5. Mr. Gan dijo:

    La vi en Inglaterra, en un viaje de verano de aprender inglés, y el programa incluía generosamente una noche en el cine. Teníamos varias a elegir, y como las chavalas eran mayoría, votamos y eligieron “esa cosa” porque salía Brad Pit…

    Claro, tras la larga tortura audiovisual, empezaron a decir “pero yo es que no me esperaba ésto…”

    Una vez me bastó, sólo la vería de nuevo para reírme

  6. Daniel dijo:

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  7. Ignacio dijo:

    He llegado a tu blog buscando opiniones sobre El árbol de la vida, ya que la vi ayer, y no podría estar más de acuerdo contigo. UNA AUTÉNTICA BASURA.
    Y no te perdiste absolutamente nada en tu siesta -que yo también me tendría que haber aplicado-, la película sigue con escenas de volcanes, erupciones, olas, mar…voces en off pseudo-filosóficas. Un espectáculo digno de ver. En mi sala una señora se fue a los 15 min. La escena final es una orgía para el intelectualismo.
    Yo mismo he hecho una crítica en mi página, por si te interesa, conocer a fondo esta obra de arte.

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