Creo en la comunicación

Isabel García, mujer de Santiago del Valle, confiesa que su marido mató a Mari Luz | Foto: telecinco.es

Al contrario de lo que piensan muchas personas, yo hoy creo en la comunicación por encima de todo y me enorgullezco de que tengamos ciertos medios de comunicación. El pasado viernes, un equipo de profesionales encabezado por Ana Rosa Quintana, por Nacho Abad y por Patricia Pardo consiguieron una extraordinaria colaboración con la Justicia (aunque en periodismo se le suele llamar exclusiva): Isabel García, esposa de Santiago del Valle, el presunto asesino de la niña de cinco años Mariluz Cortés, confesaba delante de las cámaras del programa de televisión que su marido asesinó a la pequeña. A los pocos minutos, absolutamente toda la prensa y toda la sociedad al completo se hacían eco de la noticia y, cómo no, la mayor parte de ellos dedicaban sus contenidos a proferir insultos contra sus compañeros de profesión.

Esa mañana de febrero, que todo el mundo recordará para siempre, Isabel García entraba en directo en El Programa de Ana Rosa con un objetivo muy claro: contar algunas cosas y ocultar otras. Durante 28 minutos de entrevista, que pude seguir en directo gracias a la web de Telecinco, Isabel García defendió a capa y espada la inocencia de su marido, acusando solamente a su cuñada. Evidentemente, ni los colaboradores del programa ni la presentadora se creían nada de lo que estaba contando. Cuando finaliza la conexión, Isabel García se desmorona y le reconoce a Patricia Pardo toda la verdad: Isabel comienza a llorar, abrazando a la reportera, y a confesar que su marido cometió el crimen.

Más de media hora después de la finalización de la conexión inicial, Isabel García decide entrar de nuevo en directo para confesar toda la verdad: que su marido mató a la pequeña de forma accidental. Tras estos minutos, Isabel García decide acudir voluntariamente a una comisaría. García acusó a su marido en la primera declaración, durante años se retractó de dicha declaración acusando a su cuñada y, por último, decide confesar toda la verdad delante de toda España. ¿Por qué? ¿Se puede confiar en esta nueva declaración? ¿Está Isabel García confesando toda la verdad? Pero esa no es la pregunta que me trae aquí.

Muchos medios aprovecharon esta noticia para atacar directamente al programa y a la cadena de televisión. Muchos, como el diario La Razón, acuñaron el término de “pura bazofia” para referirse a este momento. ¿Vosotros creeríais que, si esta mujer hubiera confesado en las páginas de un diario o en otro canal de televisión, la entrevista hubiera tenido el frívolo descalificativo de “pura bazofia”? Por supuesto que no.

Para empezar, pienso que no hay ninguna intención de querer sacar la verdad por parte del programa de televisión, ya que dicho programa ha estado siguiendo este caso durante más de tres años. Todos los que lo seguimos el pasado viernes pudimos comprobar cómo esta mujer se desmorona en directo y el peso de la culpa y de la conciencia le hacen confesar el crimen delante de todos. Sobre todo, me llaman la atención las críticas de El Mundo cuando, hace tan solo unos días, decidieron publicar en portada una fotografía realizada con un teléfono móvil de Esperanza Aguirre recién operada de su cáncer de mama. ¿Qué clase de ejemplo desean dar? ¿Qué clase de ejemplo desean dar los medios que acusan a Telecinco de hacer basura cuando, para conseguir llenar las páginas de sus diarios y los minutos de sus programas de televisión y radio, utilizan dichos contenidos que tildan de basura? ¿Este es el ejemplo que desean dar: el de ofrecer una televisión o un periódico hipócrita? ¿Qué ejemplo quieren dar ciertos medios de comunicación cuando critican que Telecinco ha conseguido la confesión y, cuando lo hacen otros medios de comunicación, se callan como si fueran perras? Por poner un ejemplo, voy a dar el mismo que Pepe Calabuig daba el pasado sábado en el debate de La Noria: el caso de José Carnero, acusado de matar a una prostituta, el cual confesó su crimen en las páginas del diario La Voz de Galicia. ¿Qué diferencia este caso del de Telecinco? ¿Dónde están todas esas voces que tildan de basura la resolución de un caso, que toda la sociedad ha seguido durante años, para llamar basura a esta otra información? Qué tipo de personas son estas para dar clases de moral y de ética a nadie cuando han demostrado durante años en su profesión que ellos, y muchos más que ellos, sí que son basura: la basura hecha persona.

Me consta, por diferentes fuentes que he consultado, que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han felicitado a Telecinco y a El Programa de Ana Rosa por su trabajo, porque se lo han currado. Han estado siguiendo el caso durante años, han estado trabajando en el mismo y, la cosa más importante de todas, han apoyado a la familia, porque no solamente han hecho periodismo y televisión, no. Ana Rosa y Nacho Abad han estado al lado de la familia Cortés día tras día ayudándoles a encontrar la verdad. ¿Qué medios de comunicación, de los que ahora califican de basura el trabajo de los demás, han estado apoyando personalmente a la familia de la pequeña día sí y día también?

El propio padre de Mariluz comparecía el pasado sábado en La Noria para agradecer a todos los medios que han conseguido información para hacer Justicia. Porque eso es lo se ha hecho en este caso: Justicia. El periodismo ha conseguido lo que los jueces no han conseguido hacer en años, que es encontrar la verdad. En mi opinión, la entrevista realizada por la joven Patricia Pardo a Isabel García es un ejercicio de periodismo exquisito, brillante y, lo más importante, que consiguió colaborar con la Justicia. Porque, ¿y si vosotros, que leéis estas líneas, hubierais sido familiares de la pequeña Mariluz? ¿También tildaríais de basura estas declaraciones? ¿También pensaríais que estas palabras no deberían tener consecuencias legales? Porque está claro que las han tenido: esta mujer ha pasado a disposición judicial tras su confesión. Porque esta mujer ha sido declarada como imputable por un tribunal. Esto quiere decir que esta persona es capaz de diferenciar entre el bien y el mal, por mucha discapacidad desde la que quiera escudarse. Y esta no es la primera vez que un medio de comunicación consigue esclarecer la verdad y llevar ante los tribunales a los responsables de un caso.

¿Quién es nadie para tachar a Telecinco de falta de ética periodística? ¿Otros medios? ¿La sociedad? ¿La misma sociedad que critica a jueces y fiscales por no conseguir que Carcaño, El Cuco y toda esa gentuza confiese dónde está el cuerpo de Marta del Castillo? ¿Los mismos ciudadanos que piden que se realicen métodos de extorsión para intentar sacar la verdad, realizando descalificaciones y juicios paralelos? ¿Los periódicos que critican a Ana Rosa por haber conseguido la verdad utilizando métodos totalmente respetables basados en la palabra? ¿El señor Pedro J. no entrevistaría a El Cuco si este le asegurara que va a confesarle en exclusiva el lugar donde se haya el cuerpo de la joven? ¿La Razón no entrevistaría a Osama Bin Laden, responsable confeso de miles de asesinatos, si este le concediera una entrevista en exclusiva? Eso sin olvidar, que Telecinco no buscó esta exclusiva, como la llaman en este mundo, si no que Isabel García decidió confesar la verdad tras darse cuenta de que no podía seguir engañando. Tras estar detrás de la noticia durante tres años, Ana Rosa y su equipo consiguió llegar a la verdad porque se lo han estado currando, porque Nacho Abad se curró la investigación, como lo hace con todas. Investigaciones que realiza siguiendo los mismos cauces que sigue la policía y que todos los espectadores hemos podido comprobar.

Hay ciertas cosas de Telecinco que no me gustan (y lo sabéis), pero no por ello se puede tildar todos sus contenidos y a todos sus profesionales de basura. No se puede tachar el trabajo de nadie de esa manera y quien lo haga, y estoy convencido de lo siguiente, es porque en su vida ha tenido un trabajo digno. Un trabajo que le aporte y le importe lo suficiente como para defenderlo a capa y espada ante nadie. Y si defiendo tanto como sabéis a Telecinco, hasta el punto de ser uno de los pocos canales de televisión que sigo, es porque valoro su trabajo y las cosas tan importantes que aportan como la que os he comentado a lo largo de esta parrafada.

Lo confieso públicamente: cada día me gusta más la televisión de Telecinco. Pero no la televisión en general, no. Me gusta Telecinco. Me gusta la cadena líder en audiencia y en información. Me gusta el grupo de comunicación audiovisual más importante y más grande del país y la empresa más rentable del IBEX 35. Y me gusta por cosas como esta.

Quiero terminar con un refrán que dice algo así: Si la envidia fuera tiña, ¿cuántos tiñosos habría? Eso digo yo. ¿Son todas estas críticas consecuencia de la envidia de otros medios a la cadena líder? ¿Qué le lleva a un supuesto profesional a despreciar el trabajo (qué digo trabajo, el triunfo) de un medio de comunicación al conseguir descubrir semejante verdad?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Creo en la comunicación

  1. Pingback: ¡Bendita hipocresía! | La Habitación de Daniel

  2. Pingback: Caso sobreseído | La Habitación de Daniel

  3. Pingback: Me va a costar confiar | La Habitación de Daniel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s