Indhira

 
Foto: Telecinco.esEl pasado jueves de madrugada se produjo un hecho que ha provocado que toda España se levantara en pie de guerra: Indhira fue expulsada de Gran Hermano por ‘agredir’ a una compañera. Durante este fin de semana, la expulsión disciplinaria de Indhira se ha convertido en un hito mediático que ha llegado a colapsar la página web de Telecinco e incluso ha conseguido que dicha noticia sea la más leída del año en diarios como El Mundo. Por eso mismo yo también quiero hablar de Indhira y en este caso quiero justificarla. Supongo que a estas alturas todos los que estáis leyendo esto habéis escuchado la noticia y por tanto estáis al día.
 
He puesto entre comillas la expresión ‘agredir’ porque pienso que la reacción del programa ha sido exagerada: no creo que llamar zorra a otra persona y tirarle un vaso de agua a la cara pueda considerarse una agresión de tal calibre como para que la organización se quiera deshacer de la rival más fuerte del concurso. En esta edición ya ha habido otros casos similares: Gonzalo, un concursante argentino, fue expulsado de la casa por comportamiento violento; eso sí, se le expulsó a los tres días del segundo aviso y en una Gala en directo, mientras que Indhira fue expulsada al primero, con nocturnidad y por la puerta de atrás.
 
Hasta una de las personas que ha dicho ser su amiga dentro de la casa ha tenido un comportamiento violento: acordémonos del día que Laura se abalanzó contra Lis por haber provocado la expulsión de la casa de su propia esposa. Recordemos también como en GH5 la polémica Aída Nízar arrojó un vaso de agua de forma premeditada sobre la cara de Carla y no se le advirtió absolutamente de nada. Como veis, la forma moral de actuar de unos y otros deja mucho que desear.
 
Hoy tengo que romper una lanza a favor de esta joven de 23 años porque se ha dicho de ella que está loca, que va a necesitar más de una semana de atención sicológica y no sé cuántas burradas más. Y lo peor de todo es que lo han dicho los que se consideran amigos suyos. Otros cuantos en la casa de GH han aconsejado una conducta a seguir a la propia Indhira, pero no para ayudarla, sino para quedar bien delante de las cámaras, algo que sí que es despreciable y que precisa de forma inmediata de atención siquiátrica urgente.
 
Dejando a un lado que la reacción de esta chica haya provocado casi todos los momentos cómicos que he vivido este fin de semana (porque hay que reconocer que el llamar ‘pedazo de zorra’ a Carol y oírla decir entre risas que vio a Carol escupir uno de los hielos que le lanzó ha sido muy divertido) quiero justificar su reacción y dar con un canto en los dientes a todos aquellos que han acusado a Indhira de ser un perrito faldero de cara a Arturo. Hay mucha gente que se molesta después de que muchos digamos que "quien no haya estado enamorado nunca no podrá comprender a Indhira". Me molesta, porque creo que llevamos razón. Creo que somos muchos los que hemos reaccionado como Indhira cuando nos han tocado algo tan íntimo como es el corazón.
 
Para justificar mis argumentos quiero acudir a la ciencia: cuando una persona se enamora, su cuerpo libera endorfinas, que son las causantes de que por amor hagamos todas las locuras del mundo. Es más: esa reacción química provoca que le otorguemos al individuo del que estamos enamorados cualidades que en realidad no tiene y, es más, que es imposible que sepamos, puesto que puede que no conozcamos al individuo. Añadiendo otro dato: las endorfinas provocan adicción, motivo por el cual cuando nos enamoramos nos ‘enganchamos’ al individuo de manera enfermiza. Por lo tanto, todos aquellos que comentan que la reacción de Indhira no es normal se equivocan de cabo a rabo. Es más, los que dicen que podía haberlo evitado también se equivocan, porque recordemos que esta chica tiene 23 años y es posible que no tenga mucha experiencia en estos lares. Aunque estoy convencido de que tras su paso por la casa todo cambiará en su percepción de las cosas.
 
El otro día os hablé de las mujeres maltratadas y, aunque cambié de tema, mi intención era hablaros de cómo algunas de ellas no son capaces de escapar de esa situación. Pues bien, las endorfinas también pueden ser las culpables de esto.
 
Me molestan soberanamente todos aquellos comentarios en los que se da a entender que lo que ha hecho Indhira no es amor, que arrojarle un vaso de agua a la cara a una persona que te ha provocado (aunque esto es otro asunto) no es amor, que engancharse locamente de un tío no es amor, que morirse de celos no es amor,… porque eso significa que nunca han estado enamorados.
 
A lo mejor os parecen lecciones de sicología barata, pero no, es una opinión personal. Lo que sí me parecen lecciones de sicología barata son las de aquellas personas que opinan sin haberse visto y sentido nunca en esta situación y que finalizan su discurso con un "das pena, Indhira" o "has estado dos meses llorando" o "menuda falta de dignidad" porque entonces habría que mirar por un agujerito la vida de esas personas, para ver si son expertos en la materia de amar y en la materia de sentir.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Indhira

  1. Alberto dijo:

    Ole, ole y ole!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s