Calurosa navidad

 
Estrella de navidad decorativa de 'El Corte Inglés'Ayer salí a cenar fuera y cuando volvíamos a casa en el coche, pude ver que El Corte Inglés ya tiene decorados todos sus edificios con sus famosas estrellas navideñas de múltiples colores que parpadean sin cesar.
 
Estaban apagadas, pero ya estaban colocadas por todo el edificio junto a enormes carteles donde se podía leer ‘felicidades’.
 
No estoy acostumbrado a celebrar la navidad: soy ateo. No tengo por qué celebrar ni aguantar las celebraciones religiosas de ninguna otra persona, aunque estoy convencido de que ellos tampoco aguantarían las mías.
 
Pero me llama la atención algo que desde hace años nos sorprende a todos. La navidad cada vez llega antes. Y a lo mejor es una moda, como la de la primavera: en cuanto la anuncia la secta del triángulo verde (como un día oí a un amigo llamar a esta cadena de tiendas) podemos darnos con un canto en los dientes, porque esa moda se extenderá más rápido que el virus de la gripe A.
 
Me acuerdo cuando yo era pequeño que en el colegio comenzábamos a preparar la navidad, en contra de nuestra voluntad, una semana antes de las vacaciones. Quizá era cuando más se evocaba a esa fiesta de origen religioso que conmemora el nacimiento de Jesús. Aunque otro motivo de debate sería la fecha concreta de su nacimiento, porque dudo mucho que un niño recién nacido resistiera a la intemperie el duro invierno o que los reyes magos se guiaran por una estrella fugaz, estrellas que aparecen sobre todo en el mes de agosto.
 
Pero a día de hoy lo que llama la atención es cómo es posible que a mediados de noviembre ya se estén preparando estas fiestas con los anuncios de turrones en la tele y las coloridas estrellas de la secta. Aunque llama más todavía la atención que se siga celebrando una fiesta católica cuando cada día la sociedad es más pagana que nunca. ¿Y si nos volviéramos paganos por completo?
 
Me explico: el otro día en la Puerta del Sol de Madrid, un enorme árbol de navidad de hierros y bombillas adornaba la nueva plaza peatonal. ¿Y si lo hiciéramos desaparecer cada año? ¿Y si elimináramos los gastos que conlleva el construir unas carrozas llenas de adornos y de caramelos para todos los niños de la ciudad? ¿Os imagináis la cantidad de dinero, en tiempos de crisis, que nos ahorraría el comportarnos como el estado aconfesional que somos?
 
No solamente hablo de la Administración, sino también de nuestros hogares. A estas alturas no me vale la escusa de pasar el tiempo con nuestros seres queridos porque no, no cuela. ¿A quién le agrada el tener que ver a su suegra o a ese cuñado que siempre nos ha hecho la vida imposible? ¿O a la típica tía pelota con sus mayores para que sea ella la más nombrada en el testamento vital del interesado (aunque para interesada ella)? ¿A quién le agrada tener que gastarse casi 200 euros en la lotería que todos tus conocidos te ofrecen, y de la que no te puedes librar? ¿Y gastarse el dinero en el gimnasio para perder todos los kilos que hemos ganado dándole al buche?
 
Antes hablé de la gripe A, pero desde luego que el virus de la navidad es uno mucho más contagioso y virulento que el innombrable. Una máscara de humo que ha dejado de ser una fiesta de recuerdo y celebración religiosa para convertirse en la mayor pesadilla de todos los que, cada año, tememos la proximidad de ese suceso: el maldito villancico sonando por todos los rincones del país.
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2 respuestas a Calurosa navidad

  1. Jorge dijo:

    Que Jesús naciese el 25 de diciembre es una falsa (otra más) de la ICSA (Iglesia Católica, S.A.),puesto que hay indicios que sugieren que Jesús nació en el mes de abril.Que Jesús fuera obra del Espíritu Santo… No, mira, es que eso ya no hay quien se lo crea. Si la "Virgen" María tuvo una aventurilla con otro carpintero y le empezó a crecer la barriga (la necesidad ante la falta de métodos anticonceptivos en esos tiempos) que no se inventen la chorrada de que es el hijo de Dios. Además, perdona, ¿de qué dios?Ah, y sobre las lucecitas, los adornos de Navidad y el resto de cosas, cuando se hace con dinero público, me parece una auténtica desfachatez. Que lo haga el Corte Inglés o el Carrefour por dar una imagen de "aquí tenemos lo que buscas", o sea cual sea la imagen que quiere dar para ganar así clientes, pues vale. Pero que adornen las calles con miles y miles de lucecitas que encima gastan luz y luz porque las encienden el 1 de diciembre desde que empieza a anochecer, me parece un auténtico derroche, en serio.Y no sé como lo estarán haciendo por Madrid, pero por aquí por Córdoba al menos ya solo adornan el centro; por el resto de barrios se ha hecho el \’trueque\’ de cambiar bombillas navideñas por flores: un gran árbol de flores en alguna de las calles de cada barrio, flores en la puerta de las tiendas… Al menos se consigue ahorrar algo…

  2. Alberto dijo:

    Jajajaja, qué cáustico.

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