Las feromonas permitirán saber la orientación sexual

 
Estudios realizados por científicos, han manifestado que el aroma penetrante que despiden las axilas del ser humano son las que permiten saber su orientación sexual. Se tiene la certeza de que la fragancia emitida por las axilas de un homosexual atrae a otro homosexual.
 
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La mayoría de los hombres heterosexuales (entrevistados) respondieron que les es muy agradable el olor limpio que expiden las axilas femeninas —recién salidas de la ducha, un buen desodorante o antitranspirante, o bien, el cuidado higiénico de cada una de ellas—. (…)
 
Sucede lo contrario con las de los hombres. Las mujeres (y hombres también) mencionaron que el olor que despiden las axilas masculinas es más penetrante y desagradable que el de las mujeres. (…)
 
Sin embargo, a las mujeres no les agrada mucho el olor de las axilas de los varones, y mucho menos, la imagen que proyectan; pues preferirían que estuvieran afeitados como ellas —creen que es mucho más estético y, sobre todo, higiénico—.
 
Pero otras más, preferían que fueran velludas, aunque sin mostrarlas. Ya que un ‘hombre velludo’ es sinónimo de masculinidad, y al estar afeitados forman una imagen afeminada.
 
En el caso de los homosexuales…
 
En tanto, a los hombres homosexuales, la pregunta fue bastante placentera, pues aseguraron que la imagen de un hombre con axilas velludas y el olor que producían después del ejercicio o de haberse levantado les parecían sumamente atractiva y sexy. Pero otros (pocos), preferían el olor de una axila limpia y perfumada.
 
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Y es que anteriormente no era el olor de las axilas, ni siquiera un ápice de posibilidad, el camino más factible para descubrir el verdadero origen de la homosexualidad. A pesar de ello, los investigadores Charles Wysocki y George Preti, descubrieron una enorme luz, que indican que la homosexualidad puede poseer plataformas biológicas.
 
(…)
 
Las feromonas modifican la conducta sexual
 
El ser humano segrega hormonas que origina en forma natural para comunicarse a niveles inconscientes. Esos caracteres pueden ser para comunicar estados de ánimo, para exteriorizarle a la comunicación si un individuo está sano o enfermo; o bien, para indicar la disponibilidad y compatibilidad sexual.
 
El olor que produce el ser humano se debe a la producción de sustancias químicas segregadas por el organismo, capaz de modificar la conducta de otro. Esas sustancias, llamadas feromonas, son producidas por las glándulas sexuales.
 
La palabra ‘feromona’ viene de los griegos, cuyo significado es ‘llevo excitación’. Las feromonas modifican la conducta sexual y son las responsables de la atracción o repulsión sexual. Cada individuo crea sus propias sustancias químicas y no son moléculas exactamente iguales, aunque sí parecidas.
 
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Los estudios de Wysocki y Preti
 
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Charles Wysocki afirma que existen diferencias a nivel fisiológico entre heterosexuales y homosexuales. Mientras que Preti descubrió el elemento responsable del olor penetrante que despiden.
 
Los resultados de Preti fueron que el aroma de las axilas es un químico denominado ‘ácido trimetil dihexenoico’ que no actúa de manera aislada, sino en combinación con cerca de 50 químicos más que producen el característico perfume.
 
Con el fin de localizar una relación directa entre las esencias y las preferencias sexuales humanas, los estudiosos recolectaron el olor de 24 horas, entre los que se encontraban hombres y mujeres heterosexuales, homosexuales y lesbianas.
 
Consecutivamente, exhibieron a 80 personas (20 de cada grupo) a los olores, sin que ninguno supiera de dónde provenían. Las cuatro agrupaciones revelaron una grata preferencia por el aroma de las mujeres heterosexuales por encima de los demás. En tanto, el olor de los hombres homosexuales causó una reacción negativa por parte de los hombres y mujeres heterosexuales.
 
Otros estudios realizados
 
Un estudio posterior realizado por científicos suecos utilizó escaneos cerebrales para detectar las reacciones de personas ante los aromas sintetizados en los laboratorios de las hormonas masculinas y femeninas.
 
El resultado fue que ante el aroma de la esencia masculina de heterosexuales se detectaron reacciones en el hipotálamo de las mujeres heterosexuales y de los hombres homosexuales. Sin embargo, sucedió todo lo contrario con los hombres heterosexuales, que reaccionaron sólo con el aroma de la esencia femenina heterosexual.
 
Es así como nuevos bríos aparecen para conocer el verdadero origen de la homosexualidad; sin embargo, los escépticos aún creen que es cuestión psicológica o una enfermedad que tiene cura.
 
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Israel Mendoza Torres. Haz clic aquí para leer el artículo completo.
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