Costumbres

 
Las cremas de Mirentxu desaparecen, los concursantes no se acuerdan o confunden los nombres a la hora de nominar o se cargan la puerta del confesionario. Son las costumbres de Gran Hermano. Todavía quedan muchas de ellas por aparecer, y seguro que aparecerán, como las peleas en grito, el edredoning, los secretos y los pactos a la hora de nominar, aunque en esto último, teniendo en cuenta que todavía son aspirantes, les puede salir el tiro por la culata.
 
También es una costumbre, bastante buena por cierto, pasar desapercibido. Como bien le ha salido a Orlando que se ha colocado entre los concursantes de la décima edición por no hacer nada notable en la casa.
 
Ésa es otra costumbre, la de mentir, porque mira que decir que te han puesto un antifaz y cuando has abierto los ojos ya estabas en la casa, es que no se lo cree nadie, Gema. Menos mal que Orlando parece muy cortito y no se da cuenta de estas cosas. Como la de empeñarse en abrir la puerta del baño sabiendo que algo había detrás. Atrás quedó la noche en el jacuzzi, noche que no podrá volver a producirse por razones obvias. Ahora sí que tendréis que mentir, pero en este caso para poder ganar.
 
Costumbres a la hora de nominar también se producen. Por ejemplo, que Javier, Li y Eva coincidieran a la hora de nominar a Gisela y Carlos. O que entren concursantes que te recuerden o se comporten como otros, y estoy hablando, por supuesto de Oliver. Perdón, quería decir de Julito.
 
También es costumbre que los concursantes se auto-expulsen al decir cosas como "me he soñado muchas veces en la casa y siempre como ganador", como confesaba Carlos H en el casting. Aunque también es costumbre del espectador que estos concursantes no abandonen nunca el concurso.
 
Hablando de abandonar, tengo que hablar de la polémica surgida ante la expulsión de Germán. La expulsión de Germán como el concursante más votado despertó la sensación de incomprensión por parte de los espectadores, entre los que me incluyo. Nadie lo entendía. Los foreros de GH, que somos muchos, han comenzado a pedir a la dirección del programa que Germán sea readmitido en el concurso. Piensan que la gente no ha entendido la manera de votar para la expulsión.
 
Volviendo a las costumbres, es costumbre en GH votar para expulsar a un concursante, no para salvarlo. Al igual que es costumbre nominar "en negativo" y no "en positivo", como preguntaban todos y cada uno de los concursantes. Creo que el espectador no es tonto y ha expulsado al que quería (el tanto por ciento no lo sabemos). Recordemos la polémica repesca de Amor el año pasado. Si se volviera a hacer, ¿sería criticado de igual manera que lo fue la canaria en la anterior edición? Hay que ser coherentes.
 
Me encantaría que Germán siguiera en la casa para que todo fuera más divertido. Estoy convencido de que con su salida nos vamos a perder mucho, como por ejemplo, la increíble conexión que tuvo desde el primer momento con Ana. Pero la costumbre principal de GH es que el concursante expulsado por el público no vuelva a la casa jamás.
 
No convirtamos en costumbre el nominar en positivo y el volver a entrar porque, aunque muchos lo quisiéramos, no puede ser. Dejemos las cosas como están, la vida en directo tiene que continuar…
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